2 mar. 2010

Procesando reprimir cada lágrima.

Su sonrisa se enmudeció en su rostro.
Esas lágrimas que un día quisieron no salir, se balanceaban al borde de sus pestañas, confundidas, sin decidirse a dar el salto final.
En su triste firmeza, en su cabeza de niña enamorada, acabó con las dudas.
No le pensaba decir que iba a llorar, pero ella notaba, notaba en su voz que se le condensaban las lágrimas, llegaron en un punto en que no podían.
Ni siquiera con el mínimo esfuerzo.
Estaba a punto de traicionarse a si misma.
Pero ella lo sabía, aunque lo debería, rió con algo de amargura y alegría.
Se pregunto el porque, sabiendo la respuesta de antemano.
También era humana, sabiendo que nunca aceptaría un poco de contención, ni tampoco retener sus lágrimas, y es que ya sabiendo eso, las lágrimas no conseguirían saltar.









Porque ella intentaría lo imposible por no hacerlo.

2 comentarios:

  1. "Esas lágrimas que un día quisieron no salir, se balanceaban al borde de sus pestañas, confundidas, sin decidirse a dar el salto final."

    Qué bonito, pero... lo escribiste vos? Me gustó

    Un besot enorme, que tengas linda semana!

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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